{"id":5158,"date":"2023-09-14T18:07:48","date_gmt":"2023-09-15T00:07:48","guid":{"rendered":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/?p=5158"},"modified":"2023-09-15T13:27:21","modified_gmt":"2023-09-15T19:27:21","slug":"pobres-en-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/2023\/09\/14\/pobres-en-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Pobres en la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son hoy las pobres en y de la Iglesia? Hicimos la pregunta a mujeres y hombres, personas laicas y religiosas, estudiosas, te\u00f3logas, profesores, fieles, sacerdotes. De las respuestas surge que, si la pobreza no se mide para todos por la dependencia econ\u00f3mica, existe una pobreza espec\u00edfica de g\u00e9nero, con indicadores distintos a los estrictamente monetarios, que se compone de marginaci\u00f3n, soledad, exclusi\u00f3n, relaciones de poder distorsionadas, desigualdad. Hay muchas pobrezas femeninas. A veces invisibles.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las que ejercen un ministerio, pero no son reconocidas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Por un lado, debo responder que las mujeres son pobres: el hecho de ser mujer en la Iglesia es una condici\u00f3n de minor\u00eda, tanto porque est\u00e1n excluidas \u2013a nivel institucional\u2013 de los ministerios como del poder; como por una serie de actitudes paternalistas, de estructuras patriarcales, de lenguaje sexista en la predicaci\u00f3n, en la catequesis. Ha cambiado mucho desde que accedieron a los estudios teol\u00f3gicos, pero persiste un techo de cristal que hace que sus condiciones de estudio y carrera sean mucho m\u00e1s dif\u00edciles e inestables que las de sus colegas hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, estas consideraciones parecen de poca importancia frente a las violaciones de derechos fundamentales que sufren muchas mujeres en el mundo, que no tienen la libertad de autodeterminaci\u00f3n, no pueden acceder a los estudios b\u00e1sicos, no tienen roles en la vida p\u00fablica. La Iglesia denuncia estas situaciones y se compromete a ofrecer ayudas, educaci\u00f3n, acogida, apoyo material y espiritual a las mujeres privadas de sus derechos. Ser\u00eda necesario separar estas dos dimensiones de la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia comprometida a contrastar las pobrezas sociales visibles, deber\u00eda encontrar la valent\u00eda de dejarse convertir por los sujetos marginales, y reformar las propias estructuras para que no produzcan exclusi\u00f3n dentro de las relaciones eclesiales. Acoger la pobreza significa dejar poner en crisis y modificar las propias estructuras de poder y de lenguaje, de forma que todos los sujetos sean inclusivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que el tema verdadero es el reconocimiento, hacer visible el servicio, el ministerio que las mujeres a menudo desempe\u00f1an de hecho. El reconocimiento es simb\u00f3lico: poderse reconocer y verse representadas en los aspectos institucionales de la Iglesia, ayuda a las mujeres a encontrar el propio lugar, a ser conscientes de la propia autoridad y corresponder a la propia vocaci\u00f3n, por el bien de toda la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Donata Horak, te\u00f3loga, profesora de Derecho Can\u00f3nico<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"513\" src=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia1-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4545\" srcset=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia1-2.jpg 1000w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia1-2-500x257.jpg 500w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia1-2-800x410.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las que podr\u00edan cambiar la Iglesia y no pueden hacerlo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Son las mujeres que pertenecen a la Iglesia y que no saben lo que valen. Por muchos motivos. Sobre todo hist\u00f3ricos. La historia de la Iglesia no las ha reconocido. Claro que a veces s\u00ed, las santas, y sobre todo Mar\u00eda madre de Dios. La ejemplaridad extrema en el caso de Mar\u00eda, ha permitido que no llevaran consigo el valor de mujeres extraordinarias en la Iglesia, las mujeres te\u00f3logas, las mujeres gu\u00edas de comunidades, responsables hasta los confines del mundo. Pero, las ha habido y las hay.<\/p>\n\n\n\n<p>Pobres son las ni\u00f1as, educadas en nuestras parroquias sin un modelo de mujer que inspire su pertenencia: una mujer te\u00f3loga, una mujer que lee la escritura con sabidur\u00eda y competencia, una mujer que predica, no por la concesi\u00f3n ben\u00e9vola de un obispo que va y viene, un peque\u00f1o reconocimiento confiado a la sensibilidad pastoral de un individuo. Pobres son las mujeres (casi) todas, que en el lugar justo, un lugar de corresponsabilidad visible al mundo y a todos los fieles, podr\u00edan llenar de esperanza las iglesias y cambiar el mundo seg\u00fan el proyecto del Reino. Y no pueden hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Mariapia Veladiano, escritora<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los que, como Ana, sirven a Dios, pero son dejadas de lado<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cHab\u00eda tambi\u00e9n una profetisa, Ana\u2026 de edad avanzada; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y d\u00eda en ayunos y oraciones\u2026\u201d (Lc 2, 36-38). Esta breve narraci\u00f3n relativa a la profetisa Ana, despu\u00e9s de un largo espacio hecho a Sime\u00f3n, nos ense\u00f1a m\u00e1s sobre la pobreza de la mujer en la Iglesia que largos discursos. En primer lugar, puede ayudar a comprender por qu\u00e9 las mujeres no fueron admitidas a la ordenaci\u00f3n a los ministerios, que eran considerados demasiado importantes para poder ser confiados a una mujer, considerando el hecho de que en la historia los roles de excelencia competen solo al hombre. La pobreza de las mujeres debe entenderse a la luz de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer generalmente anciana que manten\u00eda en orden la iglesia, pul\u00eda los candelabros, ayudaba al p\u00e1rroco a limpiar\u2026 est\u00e1 en memoria de todos. Ahora que estas personas tambi\u00e9n comienzan a escasear, nos damos cuenta de lo valioso que fue su servicio. A\u00f1ado una reflexi\u00f3n que propongo desde hace d\u00e9cadas y de la que estoy convencido: una forma fundamental de pobreza es la marginaci\u00f3n de la mujer en lo que son los servicios eclesiales, en particular el servicio eucar\u00edstico.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"513\" src=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia5-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4549\" srcset=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia5-2.jpg 1000w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia5-2-500x257.jpg 500w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia5-2-800x410.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En la transici\u00f3n de 1899 a 1900, tres categor\u00edas de personas no fueron admitidas a la ordenaci\u00f3n sacerdotal: esclavos, ind\u00edgenas y mujeres. Durante la d\u00e9cada de 1900 se superaron las dificultades relacionadas con la esclavitud, porque ya no se acepta oficialmente en las iglesias, y se super\u00f3 la cuesti\u00f3n de los ind\u00edgenas, que comenzaron a ser ordenados obispos y sacerdotes. Pero para la mujer a\u00fan no se ha producido. Aunque quienes defienden que no es verdad que sea una condici\u00f3n de inferioridad de la mujer, que de hecho lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las mujeres son puestas a prueba en este servicio, demuestran ser excelentes siervas del Se\u00f1or, que pueden trabajar y fascinar y as\u00ed sanar al pueblo que les ha sido confiado con excelentes resultados, como lo demuestran las experiencias de otras Iglesias cristianas que han admitido mujeres en el ministerio. Esta condici\u00f3n de inferioridad sigue siendo un hecho actual. Y es necesario que la Iglesia tome conciencia de la oportunidad de superaci\u00f3n de esta inaceptable exclusi\u00f3n en un mundo donde la mujer ha demostrado que su servicio en todos los campos puede ser precioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Giovanni Cereti, sacerdote, te\u00f3logo, fundador de la \u201cFraternidad de los Anawim\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las que querr\u00edan ser miradas como Jes\u00fas a Mar\u00eda Magdalena<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cLe dice Jes\u00fas: Mujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras? \u00bfA qui\u00e9n buscas?\u201d (Jn 20,15). Siempre me conmovi\u00f3 la ternura contenida en estas palabras que el Resucitado dirige a Mar\u00eda de Magdala. Expresan la delicada atenci\u00f3n con que Jes\u00fas mira su dolor y, quiz\u00e1s, su desesperaci\u00f3n; y son un est\u00edmulo para no apartar la mirada de las heridas de pobreza de toda mujer. Si tuviera que decir cu\u00e1les de estas pobrezas, a mi juicio, hay que tener hoy el valor de mirar y calmar con una mirada de esperanza, se\u00f1alar\u00eda una que caracteriza a la Iglesia y otra a la cultura dominante.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer caso, pienso en el hecho de que un grupo innumerable de mujeres contribuye a animar y nutrir la vida eclesial, con compromisos y tareas de todo tipo. Rara vez se les da el espacio de una \u201cresponsabilidad generativa\u201d. Es decir, casi nunca, la Iglesia es capaz de acoger la contribuci\u00f3n que ellas pueden ofrecer en el cambio y mejora de las estructuras, en el imaginar y realizar modelos nuevos de realidad eclesial.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo caso, pienso en la lectura distorsionada de la maternidad impuesta por la cultura dominante, que a menudo no logra captar ni el valor personal y familiar, y menos a\u00fan el valor social y humano. Siempre me he acercado dolorosamente al dolor de las mujeres que han tenido que vivir su profesionalidad o su realizaci\u00f3n social y la maternidad como alternativa. Es una pobreza que muchas veces no se ve, fruto de una fuerte miop\u00eda cultural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Roberto Repole, arzobispo de Tur\u00edn<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"2560\" height=\"1314\" src=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4548\" srcset=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-scaled.jpg 2560w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-1536x788.jpg 1536w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-2048x1051.jpg 2048w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-500x257.jpg 500w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-800x411.jpg 800w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-1280x657.jpg 1280w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia4-2-1920x985.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las que luchan por la igualdad tambi\u00e9n en el seno de la Iglesia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La experiencia de empobrecimiento y discriminaci\u00f3n de las mujeres, es un reto prioritario a superar en todas las sociedades, en todo el mundo. Es un llamamiento para la Iglesia universal, para todo el pueblo de Dios, que busca construir un reino basado en la justicia social y en la dignidad de las hijas e hijos de Dios. Las mujeres pobres de la Iglesia, son las que est\u00e1n sufriendo humillaciones, violencia, falta de reconocimiento y de dignidad en el mundo del trabajo, en los lugares dom\u00e9sticos, en la econom\u00eda informal, en la trata\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Su grito es por el trabajo decente, por el respeto a su sagrada dignidad, que nadie tiene derecho a quit\u00e1rsela. Son millones de mujeres empobrecidas, con las que debemos contar para construir una cultura samaritana, una la cultura del cuidado, del \u201cpan y las rosas\u201d\u2026 tambi\u00e9n en plano de igualdad en el seno de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>La comunidad cristiana debe defender unas condiciones sociales, econ\u00f3micas y culturales que posibiliten la igualdad en el respeto a la dignidad de todas las mujeres, sobre todo a las que est\u00e1n viviendo en condiciones de infrahumanidad y esclavitud. Cuando seamos capaces de estar cerca, de acompa\u00f1ar, de luchar codo a codo con estas mujeres tambi\u00e9n nuestras comunidades podr\u00e1n cambiar esa cultura que genera este sistema econ\u00f3mico y patriarcal generador de descarte y de exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Charo Castell\u00f3, portavoz del Movimiento Mundial de los Trabajadores Cristianos<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"513\" src=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia2-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4546\" srcset=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia2-2.jpg 1000w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia2-2-500x257.jpg 500w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia2-2-800x410.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>A las que se les arranca un hijo de forma feroz<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Hay mujeres que sufren el dolor insoportable de perder el fruto del vientre de forma feroz. Un desgarramiento. Al pie de una cruz. Las conoc\u00ed en Argentina y M\u00e9xico y eran madres de desaparecidos. Rec\u00e9 con ellas en Sud\u00e1n y Afganist\u00e1n y eran madres de ni\u00f1os cuyas esperanzas se estrellaron contra el muro de olas de ego\u00edsmos respetables. En Sicilia, Calabria y en otros lugares y estaban con las manos vac\u00edas, sin verdad y sin justicia, con vidas rotas por la violencia criminal. En Irak, Bosnia y Ucrania hab\u00edan enterrado el futuro y apenas viv\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Pobres s\u00ed, porque demasiadas veces no sabemos leer, en la transparencia de sus l\u00e1grimas, la nueva teolog\u00eda que el Esp\u00edritu va escribiendo como p\u00e1ginas de vida. Sin embargo, en esa escuela solo podemos crecer como comunidad y como creyentes. Ellas mendicantes, pero con una dignidad regia porque se puede ser madre aun sin haber dado a luz, pero no sin haber experimentado los dolores del parto. \u00a1Pero cu\u00e1ntas deber\u00edan suplicar frente a esos vientres y se sienten perfectas!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Tonio Dall\u2019Olio, sacerdote, presidente de la Pro Civitate Christiana de As\u00eds<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las que viven en el silencio y en el miedo por su sexualidad<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En tiempos b\u00edblicos, las viudas depend\u00edan totalmente del hombre para su protecci\u00f3n y sustento; a menudo eran pobres si no ten\u00edan un pariente var\u00f3n que las cuidara. En la \u00e9poca moderna, el prestigio de las mujeres todav\u00eda depende con demasiada frecuencia de un hombre. Una mujer que no est\u00e1 casada con un hombre a menudo es tratada socialmente como pobre. Conoc\u00ed a algunas de estas mujeres socialmente pobres cuando estudiaba en la universidad. No solo no estaban casadas con un hombre, sino que tambi\u00e9n viv\u00edan en una relaci\u00f3n amorosa con otras mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas hab\u00edan trabajado generosamente al servicio del pueblo de Dios como profesoras, enfermeras, catequistas y trabajadoras sociales. Muchas eran monjas. Por eso mis superiores religiosos me encomendaron la tarea de extender la mano amorosa de la Iglesia a tales mujeres. Durante m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os he trabajado con personas lesbianas, gays, bisexuales y transg\u00e9nero. Creo que las mujeres lesbianas cat\u00f3licas han vivido demasiado tiempo en silencio y miedo por su sexualidad. Tienen m\u00e1s que ofrecer que la simple ofrenda de una viuda pobre (cf. Lc 21, 1-4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Jeannine Gramick, de las Hermanas de Loreto a los pies de la Cruz, Estados Unidos<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"513\" src=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia3-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4547\" srcset=\"https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia3-2.jpg 1000w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia3-2-500x257.jpg 500w, https:\/\/desarrolloysalud.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Pobres_Iglesia3-2-800x410.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las que son explotadas por los representantes del clero<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Reflexionar sobre \u201cpobres\u201d me lleva a pensar en las religiosas que han sido o son abusadas de muchas maneras por representantes del clero: financieramente, psicol\u00f3gicamente, sexualmente o espiritualmente. Desde un punto de vista financiero, los miembros del clero han abusado de las religiosas pidi\u00e9ndoles que realicen trabajos gratuitamente. En algunos casos, a las hermanas se les ha sustra\u00eddo el patrimonio financiero de la congregaci\u00f3n. A nivel psicol\u00f3gico, se utilizan manipulaciones o amenazas para someter a las monjas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las congregaciones diocesanas dependen mucho de su obispo que, en caso de denuncia, a menudo se pone del lado de su presb\u00edtero. El abuso espiritual puede acompa\u00f1ar al abuso psicol\u00f3gico, que desafortunadamente a menudo conduce al abuso sexual. Adem\u00e1s, el voto de pobreza, junto con el voto de obediencia, se interpreta falsamente para someter a las monjas al sacerdote o al obispo. Y como en el caso de los pobres del Antiguo Testamento, las v\u00edctimas de los abusos son las que son culpadas de su deplorable situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Karlijn Demasure, directora del Centro de protecci\u00f3n de menores y personas vulnerables, Ottawa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>*Art\u00edculo original publicado en el n\u00famero de noviembre de 2022 de Donne Chiesa Mondo. Traducci\u00f3n de Vida Nueva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Art\u00edculo publicado en: Vida Nueva \u2013 Revista y portal de noticias religiosas y de Iglesia.<br>Liga al art\u00edculo original:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vidanuevadigital.com\/tribuna\/pobres-en-la-iglesia-de-lucia-capuzzi-vittoria-prisciandaro\/\">https:\/\/www.vidanuevadigital.com\/2023\/04\/13\/francisco-si-una-mujer-consagrada-no-da-testimonio-del-resucitado-alli-acaba-su-vida\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9nes son hoy las pobres en y de la Iglesia? Hicimos la pregunta a mujeres y hombres, personas laicas y religiosas, estudiosas, te\u00f3logas, profesores, fieles, sacerdotes. De las respuestas surge que, si la pobreza no se mide para todos por la dependencia econ\u00f3mica, existe una pobreza espec\u00edfica de g\u00e9nero, con indicadores distintos a los estrictamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4554,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":{"x":0.58,"y":0.6},"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[36,40,35,38,43,41,34,33,32,39,37,42],"class_list":["post-5158","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","tag-charo-castello","tag-donata-horak","tag-giovanni-cereti","tag-hermanas-de-loreto","tag-jeannine-gramick","tag-karlijn-demasure","tag-mariapia-veladiano","tag-mujeres","tag-pobres-en-la-iglesia","tag-pro-civitate-christiana-de-asis","tag-roberto-repole","tag-tonio-dallolio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5158"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5158\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5337,"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5158\/revisions\/5337"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4554"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/desarrolloysalud.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}